Concurso Navideño 2022
31 de diciembre de 2022
Velázquez, pintor de pintores
14 de enero de 2023
 
 

Viaje al monasterio de El Escorial


08/01/2023

800px-Escorial-sur

Bienvenidos de nuevo a un viaje en el tiempo: nos vamos al Monasterio de El Escorial. Ubicado en la sierra de Guadarrama, en la ladera sur del monte Abantos, su función es más amplia de lo que pensamos. Posee una de las bibliotecas humanísticas más valiosas del mundo, fundada por Felipe II, que atesora gran cantidad de libros importantes. Es también panteón real, colegio, basílica, monasterio de agustinos y uno de los mejores museos donde conocer la evolución de los reyes de España.
¿Quién no querría vivir allí rodeado de arte, historia y naturaleza?

Este gran edificio fue mandado construir por Felipe II, quien se instaló de forma permanente en las estancias del palacio hacia el final de su vida. Lo más curioso es su planta, que tiene forma de parrilla. Se erigió para conmemorar a San Lorenzo, pues el 10 de agosto, fiesta de este santo, se ganó la batalla de San Quintín contra Francia, que hizo efectiva la hegemonía de España en Europa. El proyecto fue sugerido a Felipe II por su padre, el emperador, quien, ya retirado en Yuste, expresó su deseo de ser enterrado en un edificio creado a propósito para albergar su tumba. 

El primer arquitecto fue Juan Bautista de Toledo, que había ayudado a Miguel Ángel en la basílica de San Pedro del Vaticano. Tras su muerte en 1567, Juan de Herrera fue nombrado sucesor e imprimió un estilo que ha sido llamado herreriano en su honor, caracterizado por el severo clasicismo, la simetría y racionalidad, el orden de los espacios y la monumentalidad. La decoración interior fue realizada por artistas italianos como Peregrino Tibaldi y Federico Zuccaro, pintores manieristas del gusto del rey. Doménicos Theotocópoulos, de apodo el Greco, vino de Italia para ser admitido en las tareas decorativas. La pintura que le sirvió de presentación, titulada San Mauricio y la legión tebana, que hoy puede contemplarse en la pinacoteca del monasterio, no agradó a Felipe II y, finalmente, su aportación fue rechazada. El rey también proyectó preciosos jardines, pues fue un gran amante de la naturaleza. Por sus paseos y parterres buscaba el reposo y la meditación.

Nuestros alumnos de Bachillerato han podido viajar en esta cápsula del tiempo, viviendo por un día la vida de los reyes, monjes e intelectuales que han habitado este espacio. 

Viaje al monasterio de El Escorial